Datos biográficos de Doña Josefa Ortiz de Domínguez
De acuerdo a la investigación del historiador Gabriel Agraz, doña María Josefa Cresencia Ortiz Tellez Girón, nació en la calle actual de Regina número 87 en el centro de la ciudad de México el 19 de abril de 1773 y no Valladolid, como se ha difundido.
Bosquejo
Se casó con Miguel Domínguez Trujillo en 1793. Se sabe que doña Josefa tenía el don de la palabra aunado a una firme decisión por cambiar e iniciar la Independencia convenciendo a muchas personas para que participaran y despertaran. Era notoria su repulsíón a los españoles y su inconformidad por el sistema de gobierno.
Cabe hacer notar que en esta época, la mujer no se involucraba en la vida pública y realizaba tareas propias del género... Aún con esta cuestión social y cultural, doña Josefa tenía una determinación muy marcada. Por consiguiente, la figura de don Miguel Domínguez destaca al ser compañero y apoyo de su esposa, permitiéndole la asistencia a las juntas de conspiración. De ninguna forma, el corregidor, opaca a doña Josefa. Al contrario, los dos conforman al grupo insurgente y la imagen de ella es la que ha perdurado hasta nuestros tiempos.
Estos dos protagonistas de la historia tuvieron catorce hijos. En el momento del segundo arresto de doña Josefa, ya habían muerto dos de ellos. La menor de sus hijas, Carmen Camila, contaba con año y medio de edad. Para conocer más el temple de don Miguel Domínguez, se sabe que renunció al cargo de corregidor a cambio de la libertad de su esposa.
Antecedentes del movimiento
Entre las causas de la
independencia está la decadencia del imperio español, la influencia de las ideas francesas, la independencia de Estados Unidos (1776) y la Revolución Francesa (1789); y sobre todo la desigualdad económica y social que había en la Nueva España. La gran mayoría de la población criolla sentía malestar hacia la corona.
El capitán
Ignacio Allende inició las reuniones de la conspiración. Hubo algunas, como la de Valladolid, que fue descubierta, pero aún así, continuaron con sus tertulias disfrazadas. Previendo que los fueran a encontrar, doña Josefa convino con el alcalde Ignacio Pérez quien vivía en Las Casas Consistoriales o Reales de Querétaro al igual que la familia Domínguez, que si tenía algún problema, le haría saber con golpes en la pared, ya que su habitación estaba cerca.
Sucedió que Ignacio Pérez se encontraba en su dormitorio la noche del 14 de septiembre de 1810, cuando escuchó los tres golpes acordados. Se dirigió a la puerta porque el zaguán estaba cerrado y a través de la cerradura (la original se encuentra en el
Museo Regional de Querétaro), doña Josefa le pidió que fuera a San Miguel para avisar a Ignacio Allende y al cura Miguel Hidalgo porque la conspiración había sido descubierta.
Doña Josefa estuvo encerrada en el convento de Santa Catalina de Siena de 1814 a 1817. Murió el 3 de marzo de 1829.
Olvidada por muchos años
Doña Josefa fue olvidada por muchos años hasta que el 16 de septiembre de 1861, el Lic. Ignacio Ramírez "el Nigromante", la recordó en su discurso cívico y en 1980, el presidente Lic. José López Portillo fue el primero en nombrarla junto a los héroes que nos dieron patria en el ¡Viva México!.
No obstante a doña Josefa se le puede encontrar en el centro de la ciudad de México, en la calle que lleva su nombre, en monumentos, en jardines, en el estadio, en escuelas, en auditorio, en mercados; en
numismática de colección en los cinco centavos, los famosos "quintos"; en los billetes de cinco pesos, en filatelia y también saludarla por internet al recordarla por medio de esta pequeña memoria.
Josefa Ortíz, la ‘Madre de la Patria’
Méxcio.- Conocida como La Corregidora e incluso como la “Madre de la Patria”, por participar en las primeras conspiraciones por lograr la independencia de México, Josefa Ortiz de Domínguez murió el 2 de marzo de 1829.
María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón nació en la ciudad de Valladolid, hoy Morelia, el 19 de abril de 1773 en el seno de una familia de españoles de clase media.
Su padre fue Juan José Ortiz, capitán del regimiento de los morados y quien murió en acción de guerra, cuando Josefa contaba con pocos años de edad. Tras la muerte de su madre, María Manuela Girón, se hizo cargo de su educación su hermana María, la cual solicitó su ingreso en el Colegio de San Ignacio de Loyola.
Durante los años que permaneció en el colegio aprendió a leer, escribir y nociones básicas de matemáticas, además de lo que se consideraba en la época que debía aprender una señorita de su clase social, de este modo aprendió a bordar, coser y cocinar.
En 1791 contrajo matrimonio con Miguel Domínguez, el cual en aquellos años trabajó en la Secretaría de la Real Hacienda y en la oficialía del virreinato de Nueva España. Gracias a sus buenas relaciones con el virrey Félix Berenguer de Marquina, fue nombrado Corregidor de Querétaro en 1802.
Durante estos primeros años de matrimonio, la esposa del Corregidor, de ahí que se le conozca como La Corregidora, se hizo cargo de las labores domésticas y de la crianza y educación de los dos hijos de su esposo, puesto que Miguel era viudo cuando contrajeron matrimonio. Todo parece indicar que la pareja fue feliz y durante los años que permanecieron casados tuvieron 12 hijos.
Además de las labores domésticas, Josefa se mostró muy identificada con los problemas de la clase social de los criollos, a la cual pertenecía por ser descendiente de españoles.
Ya que a pesar de las reformas realizadas tras la llegada de los Borbones a España (1700), se perpetuó la tradición de que fueran españoles, nacidos en la península, los que ocuparan los altos cargos de la administración virreinal y del ejército, relegando así a los criollos a los puestos secundarios.
Josefa defendió sus intereses de clase y también se hizo eco de las reivindicaciones de indios mexicanos, los cuales vivían en condiciones lamentables. Por este motivo durante toda su vida intentó que se reconocieran los derechos de los indígenas y, además, aprovechó su posición, como mujer del Corregidor, para llevar a cabo numerosas obras de caridad.
En 1808 se produjo la invasión napoleónica de España, la cual tuvo como consecuencia el inicio de la guerra de la Independencia y la formación de las juntas de gobierno, ante la ausencia del rey español Fernando VII.
Las noticias llegadas de España en 1808 al parecer iniciaron el movimiento independentista de México, ya que tras las primeras muestras de apoyo al rey comenzó a fraguarse en algunas mentes la idea de separarse totalmente de España.
Tras un intento fallido del virrey para formar una junta de gobierno independiente se produjeron las primeras conspiraciones destinadas a acabar con el orden establecido.
Estas personas habían abrevado de las ideas de algunos escritores en Francia, quienes a través de sus obras, sembraban las ideas de libertad, igualdad y derechos del hombre; estas fructificaron y dieron lugar a movimientos libertarios en América.
De esta manera, en nueva España los criollos que habían tenido la libertad de estudiar, se contagiaron del anhelo de libertad y pensar en lograr la independencia de su territorio, para acabar con el dominio español.
Con el tiempo, algunos intelectuales y hacendados, seguros de que el pueblo los apoyaría por el descontento que reinaba, se propusieron planear la rebelión para lograr la independencia de la corona española.
Josefa Ortíz de Domínguez se distinguió por su carácter enérgico, al mismo tiempo que fue generosa y caritativa con los oprimidos.
Su simpatía por la causa independiente la puso de manifiesto cuando convenció a su esposo para que prestaran su casa con el fin de que allí se celebraran las juntas de los conspiradores, las cuales disfrazaban como veladas literarias y en las que se reunían, entre otros, don Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Abasolo.
El objetivo era estallar el movimiento insurgente el 1 de octubre de 1810, pero 15 uince días antes Joaquín Arias delató la conspiración, por lo que Josefa se apresuró a comunicar la noticia a Ignacio Allende, por lo que envió a Ignacio Pérez a San Miguel el Grande, con lo que dio inicio la primera gesta libertaria de América Latina.
Josefa y su marido, el corregidor Miguel Domínguez, tomaron parte en los planes de conspiración a favor de la Independencia; pero una vez que éstos fueron descubiertos su marido abandonó la causa e hizo encerrar a Josefa Ortiz.
Durante los siguientes tres años consagró sus esfuerzos a la difusión de la causa insurgente; fue señalada por sus actividades antihispánicas, por lo que fue detenida y enviada al convento de Santa Teresa, hasta que en 1817 el nuevo virrey, Juan Ruiz de Apodaca, ordenó su libertad.
Doña Josefa Ortiz de Domínguez vivió para contar la Independencia de México en la que tanto contribuyó y finalmente falleció el 2 de marzo de 1829; sus restos fueron exhumados y llevados con grandes honores a Querétaro, donde hoy reposan.
Dos monumentos se han levantado en gratitud a su memoria, uno en Querétaro, que se alza en el Jardín de la Corregidora, y el otro en la Plaza de Santo Domingo, en la Ciudad en México, frente al edificio de la antigua Inquisición.
Josefa Ortíz, la ‘Madre de la Patria’
Por
Notimex; consultado el 02/03/2011, disponible en: wwww.zocalo.com.mx/seccion/articulo/
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Josefa Ortiz de Domínguez
| María Josefa Crescencia Ortiz Téllez-Girón |
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Corregidora de Querétaro |
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| Junto a | |
| Predecesor | María Francisca Gámez de Ruiz Calado |
| Sucesor | María Dolores Enríquez de García Rebollo |
| Datos personales |
| Nacimiento | |
| Fallecimiento | |
| Padres | José Ortiz
Manuela Téllez-Girón |
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| Ocupación | |
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| Residencia | |
| Hijos | José Domínguez Ortiz
Mariano Domínguez Ortiz
Miguel Domínguez Ortiz
Ignacia Domínguez Ortiz
Micela Domínguez Ortiz
Dolores Domínguez Ortiz
Manuela Domínguez Ortiz
Magdalena Domínguez Ortiz
Camila Domínguez Ortiz
Mariana Domínguez Ortiz
José Domínguez Ortiz |
Doña Josefa Ortiz de Domínguez
Nacimiento y fe de bautismo
Una parte del acta de bautismo elaborada por el Bachiller Valenzuela constata que Josefa Ortiz de Domínguez fue bautizada en la parroquia del centro en Irapuato Guanajuato y presentada por sus padres como hija legitima, diciendo lo siguiente:
"En el año del señor de 1774 en 20 de febrero, Yo el Br Dn Pablo Valenzuela al frente de Curía de esta Congregación Baptizé solamente puse Sto. Óleo Chrisma a un infante de 7 días y se le puso por nombre María Josefa hija legitima de Juan de Santiago y María Josefa Manuela de la Cruz de el demandante, fueron sus padrinos José Trinidad y Juliana Aparisia de las Arandas a quienes advertí su obligación y lo firmé al margen María Josefa 572, Bachiller Valenzuela, Rubricado".
Es copia sacada de la original de que me refiero.- Irapuato abril veintidós de mil ochocientos noventa y ocho: Ramón Mendoza = Rubricado" Di copia fielmente sacada de su original.
El Presbítero Ramón Mendoza Cura y Vicario Foráneo de la Parroquia de Irapuato certificó que a fojas 4 5 sueltas del libro número 18 de bautismos habidos en esta parroquia se encuentra una partida del señor.
Hace 18 años Querétaro conoció el origen de la Corregidora
Corría el año de 1992 cuando unos periodistas originarios de Querétaro visitaron a el historiador Silviano Rivera para verificar que efectivamente Doña Josefa Ortiz había nacido en Irapuato y no en México o Morelia como se presume.
Fue una de las participantes en la
conspiración de Querétaro. Sus padres fueron Pedro Ortiz –capitán del regimiento de Los Verdes y Manuela. Nació en La Nueva Valladolid (hoy
Morelia). Su padre fue asesinado en su deber, cuando Josefa era apenas una niña. Su madre murió poco tiempo después. De esta suerte, la que sería Corregidora de Querétaro quedó a cargo de su hermana mayor, María Sotero Ortiz, quien apoyó a Josefa para ingresar al prestigiado Colegio de las Vizcaínas de la
ciudad de México. Se casó con
Miguel Domínguez, visitante frecuente del colegio, en el año de 1791. En 1802
Miguel Domínguez fue promovido por el virrey de
Nueva España al cargo de Corregidor de la ciudad de
Santiago de Querétaro.
Doña Josefa se identificaba con el abuso sufrido por la comunidad de
criollos por parte de los
gachupines, tal como llamaban a los españoles nacidos en la península: ella misma era una criolla. Los criollos eran considerados como ciudadanos de segunda clase por el régimen colonial, en virtud de haber nacido en la Nueva España (una colonia) y no en la metrópoli. Por ello, eran relegados a puestos de segundo nivel en la administración pública del virreinato. Este hecho creó un gran descontento con el paso de los años, y los criollos comenzaron a organizarse en grupos literarios donde se difundían las ideas de la
Ilustración, prohibidas por la
Iglesia Católica. Doña Josefa se integró en una de estas sociedades, y convenció a su esposo tiempo después, de integrarse también a ella.
Después de la planificación, los rebeldes estaban listos para levantarse en armas el primero de octubre de 1810. Sin embargo, el 13 de septiembre fueron descubiertos por un infiltrado, que informó a las autoridades del virreinato de las actividades del grupo literario de
Querétaro. El corregidor
Miguel Domínguez fue obligado a conducir un cateo en las casas de la ciudad, con el propósito de capturar a los líderes
insurgentes. Para protegerla, encerró a la corregidora en un cuarto bajo llave. No obstante lo anterior, Josefa Ortiz de Domínguez pudo advertir al cura de Dolores
Miguel Hidalgo y Costilla, haciendo sonar uno de sus zapatos contra el suelo, el alcalde
Ignacio Pérez escuchó el llamado y bajo mandato de ella advirtió al cura del pueblo de
Dolores, en Guanajuato, que la conspiración había sido descubierta, razón por lo cual
Miguel Hidalgo y Costilla, el párroco de Dolores, convocó al pueblo a levantarse en armas durante la
misa patronal del pueblo, en la madrugada del
16 de septiembre de
1810, con lo que dio inicio la guerra por la
Independencia de México.
Según el historiador Alejando Villaseñor, en su libro
Biografía de los héroes y caudillos de la independencia,
Julián Villagrán apresó al oidor Collado que regresaba a México después de haber dado causa a los conspiradores, entre los presos se encontraba Doña Josefa, que quedó libre en cumplimiento a lo pactado entre Julián Villagrán y el oidor del rey Collado
[cita requerida]. Falleció en la
Ciudad de México el 2 de marzo de 1829, víctima de una
pleuresía. Por sus acciones y su influencia en el desarrollo de los hechos previos al inicio de la Guerra de Independencia y sobre todo por ser el personaje fundamental quien propició el inicio de esta gesta, se le ha llegado a considerar como
Madre de la Patria.
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Referencias
Más información en:
Imágenes. Josefa Ortiz de Domínguez. Biografías.
You Tube: Conspiración de Querétaro WMV Windows Internet Explorer